"Cuando estemos en el tiempo de las cerezas,del alegre ruiseñor y del mirlo burlón,todos estarán de fiesta.
Las guapas tendrán la locura en la cabeza, y los enamorados tendrán el sol en el corazón. (...).
Si tienes miedo de sufrir penas de amor evita las bellezas"
(Fragmento de Canción escrita por Jean Baptiste Clément, Paris 1866).
Esta canción me gustó desde mi temprana adolescencia cuando descubrí a "Los Redondos". Algo en su letra me decía mucho, quizás sin saber bien qué. Algo en su música me decía más y me movilizaba hacia la vida energéticamente, al ritmo de los pogos en sus recitales o la exaltaciòn de mis neuronas cada vez que decidía musicalizar algún momento, escuchándolos.
Los años pasan y algunas impresiones van cobrando una forma más vívida. Pasaron de ser sensaciones a ideas, a una forma más concreta de la conducta.
En esta canción encuentro un ejemplo de un saber no sabido, que me acompañó desde muy chica, antes de que pudiera conceptualizarlo y mucho menos llevarlo a lo que hoy es un estilo de vida: el ejercicio cotidiano de cuidar el estado de ánimo.
Es un himno. Por lo que sea, siempre vale escucharlo; es decir volver a saberlo.
Para mí... "al reloj lo del reloj" y mientras todo se acelera vertiginosamente se puede crear un tiempo paralelo donde prime "tu estado de ánimo".
Letra de la canción
Ya nadie va a escuchar tu remera
Intérprete: Los Redonditos de Ricota
Esto es efímero Ahora efímero Como corre el tiempo! Tic... Tac efímero Luces efímeras (Pero te creo...)
Es casi hipnótico (El tic no alcanza a tac) Ni me moja el paladar El ritmo efímero! El grito efímero! (Pero te creo...)
Un último secuestro no! El de tu estado de ánimo, no! Tu aliento vas a proteger En este día y cada día.
Al reloj lo del reloj! Y alrededor del reloj tu estado de ánimo!
Entusiasta, hiperpsiquética, hipokinética, con el alma dispuesta a lo bueno, con inquietudes por definir y redefinir qué es lo bueno en cada momento.
Nací el año en el que floreció el cerezo en mi casa paterna...