lunes, 27 de abril de 2009

Decálogo para formar a los hombres que después padecemos.

Decálogo para formar a los hombres que después padecemos.

1) Comience desde la más tierna infancia alcanzándole a su hijo todo lo que pida, hasta el día que se vaya de su casa, (y si quiere hágalo también cuando vuelva después de “fracasar” viviendo sólo o en pareja). Así crecerá convencido de que las cosas se hacen solas y que todo elemento que está sobre la mesa (o en cualquier lugar de la casa), incluso entre sus manos, se ubica allí mágicamente; y que si eso no ocurre es porque las cosas no funcionan, algo está mal, tiene mala suerte y en consecuencia tiene que abandonar el proyecto iniciado.

2) ¡No lo estimule a hablar! y a pedir lo que necesita. Trate de interpretar sus silencios, sonidos guturales, quejidos y berrinches hasta conseguir dar con lo que quiere. De esta manera creerá que no hace falta comunicarse, que “el otro” sólo está para entenderlo, atenderlo, y que sabrá comprenderlo sin mayores esfuerzos, aún cuando entre en el más prolongado de los silencios.

3) Entreténgalo ÚNICAMENTE con objetos para patear, embocar, pegar, luchar. Es una forma efectiva de enseñarle que de lo único que se trata es de lograr que los objetos respondan a su voluntad, y trasladarán eso a mismo a las personas, ya que no habrán recibido ninguna distinción al respecto.

Luego se frustrará cada vez que las personas muestren su propia voluntad, intereses o necesidades (diferentes a los suyos) y lo sentirán como una amenaza de la cual hay que huir, o al menos distanciarse.

4) Asimismo: ¡No se preocupe por su desarrollo emocional!. Simplificará significativamente su existencia, si solamente puede identificar DOS sentimientos: la alegría (asociada a bienestar) y la ira (asociada a perturbación).

Así, llamará “ROMPEHUEVOS” a todo aquel que altere su zona de comodidad, manifestando sus sentimientos - en especial mujeres - o que con su sola existencia comuniquen algo distinto a sus ganas y no ganas de hacer y decir.

5) Cuando exhiba su pene en público, eructe o diga sus primeras malas palabras, ¡ríase! (por el contrario, si tiene una hija mujer, ¡rétela y avergüéncela!). Así el pequeño varoncito asimilará que todas sus manifestaciones son bienvenidas: no sólo no perturban sino que hasta entretienen. También creerá que ninguno de sus deseos o necesidades deberán ser postergados; ni siquiera por respeto a otros. (Total no incomodan a nadie).

Al mismo tiempo, sabrá que las mujeres DEBEN ser diferentes al respecto. En todo caso, dividirá entre las que se parecen a la madre (o a lo que su madre mostró como bueno) y las "putas". Cuando no logre unir los dos aspectos en una misma mujer amada, ¡amará a dos y listo!

6) No muestre firmeza en las reprimendas. Mucho menos intente que su hijo reflexione sobre qué aspecto de su conducta pudo haber ocasionado un malestar. De esta manera desarrollará en él el sentimiento de que una conducta no esperable, no adecuada, no genera consecuencias demasiado importantes en los otros; y que cuando hay un problema las responsabilidades son siempre de los demás.

En la misma línea facilitará que se deje aplastar por los avatares de la vida creyendo que no está implicado en las situaciones de las que participa, y que nada puede hacer para modificar el curso de las cosas.

7) Propicie que le brinde la atención y los mimos que no puede obtener de su pareja. Es la mejor forma de hacerle sentir que su sóla presencia basta para gratificar; y que un conflicto entre dos se resuelve incorporando a un tercero.

8) Oculte sus sentimientos, necesidades y problemas que pueda tener como mujer y/o como persona articulada a otros en cada aspecto de su vida. Sólo sea madre (¡y “dadora”!). Su hijo varón, entonces, crecerá desconociendo los matices de las personas y las situaciones, jamás interpretará las necesidades ajenas, no desarrollará la suficiente empatía para comprender a otros; nada sabrá sobre la femineidad y las formas de acercar, compatibilizar, las diferencias entre los géneros. Lo ayudará a que se aleje del sufrimiento o de aquello que no puede entender, solamente porque lo perturba.

Luego, una mujer que no sea pasiva y dadora, o que sea más que eso, será vista como un desborde de emociones no interpretable (o rompehuevos).

9) Discuta con su pareja en presencia del niño o genere silencios, incomunicación sobre los conflictos presentes por miedo al abandono. El niño creerá que será la mejor forma de abordar los problemas y/o diferencias entre las personas (nunca vistas como inevitables y enriquecedoras); no atenderá o sencillamente naturalizará el sufrimiento de su futura familia cuando sus propias respuestas sean silencios, iras o distancias.

Se manejará creyendo que no abandonar a su mujer será lo mejor que tiene para ofrecerle a la pareja o a la familia; y que ese sacrificio o gesto lo habilita para seguir haciendo su vida por otro lado.

10) Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. No le enseñe el valor de generar con otros las condiciones de su existencia. De aceptar los procesos en cualquier proyecto que emprenda, no solamente los laborales. El sacrificio, los conflictos, las demoras podrían producirle demasiadas frustraciones y nunca serán vistos como parte del crecimiento, de la construcción, de los cambios cualitativos que maduran emocionalmente a las personas y las hacen fuertes desde la sensibilidad.

18 comentarios:

  1. Me encanto y tenes toda la razon del mundo, y creo que si los hombres son asi, lamentablente es culpa de una mujer, LA MADRE!!!! Yo, madre, espero no criar hijos machistas, pero bue, uno hace lo que puede :) aunque muchas veces nos equivoquemos...lo unico que se es que no quiero hijos machistas!!!! para no seguir sumando eso al mundo!!!! jejej!!!!!

    ResponderEliminar
  2. LAMENTABLE .....das asco .....
    querias que opine, aca esta mi opinion..PUAJ !!!!

    ResponderEliminar
  3. Antes de hacer el posteo iba a aclarar que la intención no era hacer el típico descargo feminista, sino plantear un punto de vista sobre la génesis del asunto donde tenemos mucha responsabilidad las mujeres.

    A partir del comentario de Migraña (que no hace más que confirmar lo que plantea el escrito respecto de la cierta falta de sensibilidad a las diferencias; y las interpretaciones masculinas desde la alegria o la ira. Yo soy el asco, no lo que escribo), lo aclaro.

    La idea es comprender que el desarrollo emocional es un factor clave en el crecimiento de los seres humanos, y que cuando falta NOS HACE SUFRIR A TODOS.

    Saludos y sigan opinando. Que la idea es justamente esa, expresarse, leer opiniones distintas y reflexionar.

    ResponderEliminar
  4. Es una genialidad... y soy hombre.. es asi, es tal cual, lo imprimo y se lo llevo a mi vieja ¡¡¡ jajajaja
    Aceptar nuestras limitaciones, nuestros NO o alguna incapacidad emocional seguramente es el trampolin para crecer

    Besos
    Santi

    ResponderEliminar
  5. Jim Morrison dijo: "hasta los padres mas cariñosos matan con una sonrisa en los labios"

    Por eso Pappo cantaba "nadie, se atreva, a tocar a mi vieja.."

    Y Leo Mattioli: "se arrepentirá, y querrá volver.." cumbia!

    (Perdón, me faltan onda)
    Besos

    Andrés

    ResponderEliminar
  6. Rompelo!!! Rompé lo que escribiste que si lo ven más mamás van a seguir fabricando rompehuevos! Pero con los que estamos que hacemos? yo quiero ser mejor!!! Espero ansioso un escrito sobre como exorcisar el edipo! Me anoto en el curso; Eso sí, la parte del punto 3, esa de entretenerse embocando esta buena!!!
    (Si te aparece un tal Moises como Follower empeza a rajar)
    besotes

    ResponderEliminar
  7. Excelente decálogo!

    Pero hay un ámbito en el cual los hombres sí aprenden y son estimulados a expresarse con variedad de matices: el mundo del fútbol! Ahhhhh si si!!! después de un partido son capaces de reflexionar profundamente durante horas, analizando no sólo cada jugada, sino vincularlas con el estado de ánimo de cada jugador o del DT, haciendo teorías sobre si tal o cual se siente mejor o peor dentro de tal equipo, la interrelación entre los jugadores, dentro y fuera de la cancha, su vida personal, las sutilezas de carácter y cómo pueden influir en la dinámica del equipo, etc... Para ese tipo de reflexión si están educados y se sienten como pez en el agua! De eso pueden hablar durante horas... los mismos hombres que quizás, no pueden articular palabras durante más de 30 segundos si tienen que hablar de algún ser querido, de los problemas de sus hijos o mujer, o de lo que los preocupa en el fondo de sus almas...

    No es para culpar a nadie, ni hombres (que crecen con esto como modelo) ni madres (que hacen todo con la mejor intención), más bien reflexionemos si queremos seguir generando este tipo de vínculos...

    Besos!

    ResponderEliminar
  8. Jajaja! Campanita: es verdad lo que decís sobre el fútbol... es que sí saben de la relación con la pelota porque sobre eso recibieron entrenamiento o fueron expuestos a la experiencia!. con lo cual ahi tenemos la confirmación de que aptitudes tienen.

    Totalmente no es para echar culpas, es para reflexionar, tomando el tema desde una de sus aristas.

    La diferencia entre los sexos es también y además, cultural; por lo tanto sería interesante que los roles cambien, acompañen y sirvan a los cambios socio-culturales. Menos sufrimiento para todos, y más posibilidades de concretar proyectos con felicidad.

    Besos!

    ResponderEliminar
  9. Con respecto al punto 5, invito al que quiera a reflexionar sobre estas dos situaciones, y digan la verdad si no les ha sucedido alguna vez:

    a) El niño varón pequeño saca el pito en público, lo toca, lo estira, juega, lo muestra, se divierte por el descubrimiento.
    Reacción de los padres y los que lo ven: se ríen! a lo sumo la madre se pone colorada, pero el padre se enorgullece! y se lo festejan! Es una gracia del nene! Está bien! Es natural! Se está descubriendo su cuerpito y las sensaciones que le genera tocarse! Bien! El nene está saludable!

    b)La niña mujer pequeña mete su manito por debajo de la ropita y se toca la vagina o la muestra, juega, se descubre.
    Reacción de los padres y los que la ven: horror! Todos se incomodan y la retan automáticamente! No se toca eso! (con chirlito en la mano) Eso no se hace! Algunos hacen referencia a "se te ve la cola" (la cola??? perdón? eso es la vagina, la cola es otra cosa, por qué la niegan como si no existiera?) Cerrá las piernas! Se te ve la bombacha!! Las nenas no hacen eso! y una interminable lista de frases similares...

    Les dejo la reflexión... Los varones crecen quizás con un excesivo "festejo" alrededor de todo lo que tiene que ver con su pito. Y las mujeres con lo contrario, sus partes son escondidas y negadas ya desde chiquitas. Quizás ambos extremos sean perjudiciales, no?

    Besos

    ResponderEliminar
  10. Totalmente!.
    Algunos pensarán. "Pero si hay cada trola!!!"; pero sepan que... en definitiva son reacciones - tanto las de inhibición como las de cosificación y entrega del cuerpo - a la diferencia en el trato cultural de la sexuación de ambos. Muchas mujeres son putas y nunca disfrutaron del buen sexo. Muchas mujeres se mueren sin haber tenido orgasmos o habiendolos tenido de casualidad, sin conocer su cuerpo y lo que necesita para gozar cada vez que decide participar de un acto sexual. Otras piensan que si no tienen orgasmos vaginales algo está mal en ellas. Hilando con el segundo post, algunas mujeres necesitan tener hijos para sentir en sus cuerpos alguna plenitud o satisfaccion ligada a la sexualidad, que quizas no logran de otra manera por desconocimiento.

    ResponderEliminar
  11. Che, a mi particularmente no me gusta el fútbol, lo aborrezco, dónde entro yo? ja!

    Por otro lado, con respecto al punto 5 escondamos el pito y las mujeres muestren, se imaginan el desenlace? vuelven las bacanales del dios del vino!

    ResponderEliminar
  12. jaja! te quiero Andres!!! (y ahora que sé que no te gusta el fútbol más. Intuyo que también sos el nuevo modelo aspiracional de Campanita)

    ResponderEliminar
  13. pregunta: habrá algún tipo de relación entre estas cuestiones (esta bien que el nene muestre el pito y esta mal que la nena muestre la vagina) y el hecho de que a los seres humanos nos genere más deseo lo prohibido que lo permitido?

    ResponderEliminar
  14. Lorena mengele....nos muestra su escuela neofeminista..creando nuevas lideres.....como campanita....no sera que campanita envidia la pasion que los hombres sienten por el futbol, ya que ella no puede volcar todo eso en un deporte o practica alguna....por algo se nace, se vive y se muere ojota.

    ResponderEliminar
  15. jajajajaja no sé quién es The Punisher, pero parece que me conociera: siii, soy re ojota! No me engancho con ningún deporte!
    Pero lo de "práctica alguna" noooo, por suerte me apasiono de la misma forma por varias otras cosas, asi que sé de qué se trata esa pasión, y no lo envidio, lo admiro!
    Lo que critico, no es eso en si mismo, sino que una persona pueda conectarse tanto con un deporte o un club y nada con sus seres queridos o consigo mismo.
    Sólo eso.

    Besos

    ResponderEliminar
  16. al brote hay que corregirlo con dos tutores sino crece torcido hacia un lado , leo la interaccion de un tutor, el de la madre, faltaria el otro ( el del padre). Creo que en todo esto no hay responsabilidad de los padres solo, es lo biologico quimico tambien , no olvidemos a la "testosterona" que silenciosamente hace lo suyo!!!!! las quiero vero cozzi

    ResponderEliminar
  17. El tema está planteado desde la relación madre-hijo para exponerlo con mayor impacto en sólo una de las aristas que tiene el tema. Lo central del asunto, tanto para hombres como mujeres, es la falta de desarrollo emocional, de educación emocional! no sólo en los hombres. El escrito también interpela a las mujeres. Hay un formato de sostenimiento del vínculo amoroso (madre-hijo, pareja, etc)que es disfuncional, obsoleto a las nuevas necesidades y conceptos sociales.
    Planteo el tema de los hombres porque ellos están más afuera de la estimulación emocional por cuestiones culturales que siguen arraigadas y no están siviendo a las nuevas formas y necesidades de relación; y generan sufrimiento en mujeres y hombres porque no logran entenderse y tener la empatía necesaria para complementarse de manera más natural, menos forzada en sus proyectos.
    La idea no es que los hombres se transformen en mujeres - quiero que la testosterona siga haciendo lo suyo! - lo que planteo quizás de manera tragicómica es que la educación emocional (que sigue sin atenderse en ningún programa eductivo, sistemático o asistemático, como podría ser la familia), ayudaría a un mayor acercamiento y sostenimiento mutuo, a ubicarse en los nuevos roles que ya están operando en la sociedad, a madurar juntos.

    ResponderEliminar
  18. a mi sinceramente me encanto
    excelente lo tuyo
    aca tenes una fiel lectora

    ResponderEliminar

Cada comentario florece y da sus frutos en el Tiempo de las Cerezas. ¡Aprovechá, es la temporada!