jueves, 18 de junio de 2009

Nada es lo que parece


"En el colegio contaba que el autor de Platero y yo era muy, muy, muy, pero muy amigo de mi abuela. Y los maestros me decían deje de hablar pavadas, Peña. Yo siempre fui condenado y descreído por decir la verdad. Y digo tanto la verdad, tan de frente y sin filtro, que la gente piensa que miento"

"... Yo no creo en el pecado, no está en mí.
Soy mucho más ingenuo de lo que la mayoría cree".

Fernando Peña (entrevista Silvina Lamazares para Clarín, agosto de 2007 )


Fué uno de mis prejuicios derribados, será por eso que sentí quererlo (sí, quererlo) desde que lo ví por primera vez en el Paseo La Plaza, allá por el año 2000, creo.

Supo transmitirme la ambigüedad de todas las cosas, teniendo como eje principal siempre la verdad y el amor presentados de manera cruda y responsable. Será porque a mi estilo, siento y vivo de esa misma forma.

Porque en un momento importante de mi vida, su todo pudo más que la suma de mis partes; y eso no se olvida... se sigue asimilando con el tiempo. Marcó un hito, enseñó, conectó con lo importante, amplió un registro diferente y más profundo de la existencia en matices insospechados o indecibles, de alta emotividad y salvaje comprensión de la humanidad en la búsqueda de la realización y plenitud individual; y en su singular camino.

Porque así y todo su cuerpo siguió gritando... no habría forma de cursar tanta verdad en una sola vida.

Gracias Fernado por la osadía de ser un real "auténtico"



2 comentarios:

  1. Y gracias a vos Lore por lo escrito. Completamente, sintetiza lo que nos hacía sentir a muchos. Polémico, provocador, no paro de escuchar por los medios... Ni en pedo! Un auténtico de la vida que no podía ser comprendido por los que vienen a vivirla como entes.
    Y sus criaturitas, combinadas, una forma de sanar, de sacar a la luz lo que se le expresaba en oscuridad. Un genio.
    Este fue mi modesto homenaje en el momento en que me enteré, por la radio: http://noneurosis.blogspot.com/2009/06/adios-fernando-milagros-palito-dick.html
    Un abrazo,
    Maxi.

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  2. Siempre me pregunté por qué no se "curaba"... tanta catarsis no le sirvió para curar su cuerpo ni su alma... quizás sólo le sirvió para transitar su vida (lo que no es poco) y para iluminar la nuestra.
    Lo vamos a extrañar, me alegro de haberlo conocido...

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