domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Por qué hablan tanto las mujeres?

(Imagen Florencia Kohan)


Hace poco un amigo se preguntaba esto mismo en el nick de su msn; justo pocos días antes de que yo tuviera un encuentro maratónico de amigas reunidas a las 15 hs de un sábado, concluido a las 5 am del domingo.

Durante todas esas horas no paramos de hablar, y esto es literal. Mates, comida dulce, comida salada, cerveza, cigarrillos para algunas, con sesión de maquillaje profesional incluido, acompañaron las conversaciones contínuas. Los temas iban surgiendo concatenados por conectores insospechados que aparecían para que al menos, lo que nos interesaba y necesitábamos expresar de manera particular y haciendo eco en el grupo, tuviera oportunidad de surgir.

Risas, seriedad, emociones, lágrimas y hasta gritos. Alimentación, belleza, hombres, hijos, familia, trabajo. Denominador común: buscar el equilibrio.

Cultural, histórica y fisiológicamente las mujeres estamos preparadas para pensar y hablar "en procesos". Tendemos inevitablemente a captar y expresar todos los elementos y emociones vinculadas a una situación para explorar su naturaleza, fundamentos, identificar un punto de vista y cambiarlo si es necesario.

Nos disponemos a desatar un río semántico y a hallar un cauce compartido, para constituir la posibilidad de transformar la realidad y hacer de nuestras vidas, junto a los seres que amamos, un lugar cuidado, más habitable, con potencial de crecimiento y transformación para asimilar experiencias y redefinir el rumbo con fuerza, pasión y tenacidad.

Solemos ponerle la misma intención y voluntad a la vida de las personas que nos interesa proteger y ayudar también. Para eso buscamos comprenderlas. Para comprender hay que llegar a la forma en que las situaciones se generan, y no simplemente leer un resultado actitudinal final, que es sólo la parte más visible de un proceso. Hablamos mucho porque tendemos a comprender y cuidar, aún cuando nos equivocamos.

Muchas veces caemos en una sensación de desamparo por la multiplicidad de estímulos que percibimos y no por elección; sino por condiciones estructurales: anatómicas, químicas, hormonales, culturales y los lugares sociales nuevos e históricos que ocupamos e intentamos desarrollar con responsabilidad. Esto hace a ese "desborde" que muchas veces se ve y sobre el que se ironiza o se ataca lo más genuino y propio de la femineidad.


"No todo es lo que parece". La mayoría de las mujeres lo aceptamos desde un lugar más naturalizado. Sabemos que la realidad es mucho más amplia y maleable, que el recorte que todo ser humano es capaz de registrar, según su particular experiencia. La comunicación, el uso de las palabras son creadores de realidad y en nuestro discurrir compartido buscamos generar nuevos sentidos.


Sí, sé que en muchos casos las palabras son vacías, exageradas, desmesuradas, manipuladoras y hasta obsenas por ser innecesarias. Esto también ocurre con los silencios, lo cual puede resultar más cruel; pero éstas son actitudes que no tienen género.

Sé que necesitamos de esa complementariedad de lo masculino para actuar por un resultado puntual, acotando un poco la impresión que nos dejan los hechos que nos atraviesan.

Sé que siempre que nos desbordamos, una palabra de afecto, de reconocimiento, un abrazo o un beso a tiempo nos eleva el espíritu, nos hace descansar y... nos hace callar.

9 comentarios:

  1. excelente post Lore! lejos de hacerme cargo de los ataques que recibimos las mujeres por ser como somos en este sentido, estoy cada día más orgullosa de nuestra condición, con nuestro río semántico, como vos decís, buscamos encontrar algo de paz y sanación, entendimiento, expresar algo del torbellino que tenemos adentro. Es constructivo y necesario. "Pensamos en procesos" siiii, totalmente, y así es la vida.
    Lindísimo homenaje el que nos hiciste, besos!

    ResponderEliminar
  2. Por eso la mujer es tan necesaria, en el campo del hombre tan corto de palabras y sentimientos rígidos. La mujer enaltece al hombre, sus palabras, planteos, le dan poder a éste para tomar la iniciativa en muchas cosas, es la mejor patada en el culo. Que hay personas que hablan y no dicen nada, puff, muchas (y no sólo mujeres), pero cuando hay color, preocupación, construcción en algo es inminente que hay una mujer armando el juego. Por eso, Jesusa dijo: "cuando dos o mas estén reunidas en mi nombre lleven el librito de Avon, la pintura para uñas, las tortas de chocolate, y la revista gente, que ahí estaré yo" Es palabra de la señora. Te alabamos señora.
    Que vivan las mujeres, la carne femenina tiene un sabor incomparable (que este comentario no se tome como degeneradito) Jaja!

    Besos, desde la carpa. Los maestros de mi humor están de paro.

    Andresito

    ResponderEliminar
  3. Gracias Ani!!! vos estas homenajeada, además, de manera específica en la anécdota y en la elaboración del relato. Estás ahí. Besos :)

    Andres: JAJAJAAJA!!!! sos muy gracioso aún cuando tus maestros del humor están de paro. Campanita y yo nos reimos mucho con vos y adoramos tu sensibilidad especial. Besos desde el comité femenino!!

    ResponderEliminar
  4. me pareció sensacional lo que escribiste tal vez porque vivo entre el desborde y el silencio
    otra cosa:
    no me actualiza tu blog en el blogroll...
    voy a ver como lo arreglo

    beso

    ResponderEliminar
  5. Gracias Vir, yo también me mudo al silencio y te digo que me acostumbré bastante a él...

    No sé qué podrá ser lo de la actualización, este post estaba escrito hace varios días y sin editar, quizás por eso no actualizó bien.

    Besos!!

    ResponderEliminar
  6. Lore, llegaron los besos del comité femenino, envueltos en papel gris con un par de facturas que sobraron de esa charla. Gracias, me encantan las que tienen dulce de membrillo.

    Si me permiten, y con respecto a lo que comenta Vir sobre la actualización del blog, tiene que ver con lo que mencionás. Seguramente habías empezado a escribir esto en un momento y luego lo dejaste, y arriba posteaste otros, pero cuando lo editaste finalmente quedó enganchado en la lista con el orden que tenía en ese momento. ¿Las mareé? A mí me pasó una vez. Lo que hice fue armar una nueva entrada, y así "andó".

    Bueno, les mando un beso grande, a las tres.

    Andresito

    ResponderEliminar
  7. Lore bombon...muy lindo todo, creo que tu proximo posteo(¿?) tendria que llamarse "Por que las mujeres escribimos tanto".Y aca meto la complementariedad masculina: desde "si, se que en muchos casos las palabras son vacias..." hacia el final es el resumen ideal para concluir el post...todo lo otro vida mia, es como hablar hasta las 5 am...
    Hablan mucho...Pero escriben mas!!!!!!!
    jajajaja... con la mejor, me deslumbra todo lo q haces, incluyendo q hablas y escribis mucho.
    Hasta aca....muuuuuuua!!

    ResponderEliminar
  8. Anónimo (justo vos! una ironía que hayas elegido esta designación de identidad), la diferencia cuando algo tiene que salir adelante la hacen la dedicación y la explicación de todo lo que merece ser puesto en palabras para que las personas puedan entenderse...! (No me quiero poner seria, pero es así) Y el que no pueda colaborar con eso... a lo suyo! o sea lo que se indica cuando dice "se que siempre que nos desbordamos...(y todas las acciones valoradas)" Vos igual, tenes mucho más que mis palabras, tenes acceso directo a mi escencia. (atajo grosso si los hay!) besos ;)

    ResponderEliminar
  9. me abstengo de comentar.....

    ResponderEliminar

Cada comentario florece y da sus frutos en el Tiempo de las Cerezas. ¡Aprovechá, es la temporada!