martes, 18 de mayo de 2010

Dejarse afectar por la vida

Estuve asistiendo a un curso sobre meditación y espiritualidad basado en las enseñanzas de  Chögyam Trungpa en su libro "Shambala, la senda sagrada del Guerrero".

Las vivencias y conceptos asimilados en ese maravilloso espacio de enriquecimiento y elevación espiritual, muy probablemente los vaya reflejando e integrando en futuros escritos de este Blog; pero hoy me interesa compartir este cuento (desconozco el autor, creo que es tradicional, anónimo) que conformó el diploma que recibimos todos los participantes.

Este relato transmite una idea que siempre albergué de alguna manera, y que me parece fundamental para comprender la dinámica de la vida, lo que significa vivirla sin temores a ser uno mismo, sin resguardarnos en lo conocido cercenante, dejándonos afectar por ella, aceptando su intensidad y consecuencias de las constantes combinaciones energéticas en juego, de las cuales somos parte constitutiva.

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron.

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.


La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.


La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico.


Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir del la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido...


¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?. El Rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?


"Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."


"No hay camino para la paz, la paz es el camino".

jueves, 13 de mayo de 2010

Campanhadas

Lore dijo: No encajar con la mayoría puede significar un grado de evolución superior; no siempre lo que incomoda es negativo... Hay que darle lugar a lo diferente  y experimentarlo.

Campanita dijo: Ser más evolucionado sería tener mejor capacidad de adaptarse al medio, al entorno, obtener más beneficios utilizando menos energía, ser más eficientes en nuestros pasos, sufrir sólo lo necesario, vivir más felices, no repetir errores... y eso no siempre se alcanza encajando en lo que elige la mayoría... está muy bien desencajar si eso permite evolucionar.

Otras veces desencajar es simplemente seguir otro camino, ni mejor ni peor, sólo otro.

Ningún camino nos garantiza nada pero me parece positivo tener la cabeza abierta a todo y ELEGIR.

Me inspiraron y me puse profunda! (deben ser los mates horribles que me estoy cebando...)

Feliz homenaje a todos los que salimos para el lado de los tomates alguna vez persiguiendo nuestra evolución!!


Lore dice: Si del "lado de los tomates" sigo teniendo amigas como Campanita, que toman eso mates inspiradores,
¡sin duda me quedo por acá! 


martes, 4 de mayo de 2010

DinamiZar la vida

Si bien todo está en permanente movimiento, todos los días (o cualquier día es sólo cuestión de tomar la decisión) podemos generar "un plus" a nuestro favor de algo distinto, por más pequeño que sea, que permita la activación, fortalecimiento y constante reactualización de las estructuras por las que nos movemos.

A veces basta - lo cual es mucho - con intentar desterrar creencias sufrientes y reemplazarlas por otras que nos den una mejor perspectiva.  

Autopropulsarnos en nuestro derecho a ser felices, es un deber. Este es el momento para hacerlo. "Mañana" y "ayer" no existen en el ahora.

"You have the magic touch"