sábado, 25 de septiembre de 2010

Momentos clave de la vida - II

Hay un momento en la vida en el cual es importante asumir que, muy probablemente, ciertas experiencias que anhelamos no las viviremos. A medida que crecemos, la vida por sí misma también define algunas cosas.

Hay un momento en la vida en el cual a lo que no pudo ser, deberíamos poder soltarlo como papelitos al viento de la pacificadora aceptación.

Hay un momento en la vida en el cual deberíamos poder detener nuestro mundo y mirar donde estamos parados para darnos cuenta que logramos y no logramos todas las cosas que hicimos y dejamos de hacer... en sorprendente proporción.

Hay un momento en la vida donde debemos valorar que las experiencias anteriores sean sólo referencias de lo vivido, y que lo nuevo pueda ser completamente diferente y oportuno. Nuestra actitud, siempre, es lo determinante.

4 comentarios:

  1. hay un momento en la vida en que todo cambia para siempre, estoy seguro.
    si bien cada decision, cada aire que sople va dibujando el destino y haciendo un rompecabezas con el generando una ola de hechos infinitos, considero que hay un momento en la vida en que todo cambia de una buena vez.

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  2. exactamente en eso estoy
    tu post llegó en el momento necesario
    gracias
    beso

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  3. Esteban: Pienso igual que vos, y también que todo cambia, cuando pudimos cambiar nosotros esos aspectos decisivos de nuestra personalidad.

    Besos y gracias por pasar!

    Vir: Me alegro! lo más lindo de bloggear es poder dejar una palabra que se nos salió del alma, dispuesta para otro que necesitaba encontrarla: muchas veces me pasó con cuidadoalcruzar! abrazo!!

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  4. Hay momentos claves en la vida que hay que aceptar que nos desviamos del camino, nos dirigimos hacia otro muy distinto del que llevábamos y debemos estar alertas para volver a encauzarnos en lo que queríamos por futuro.
    Eso me pasó un día, cuando perdí a mi esposo, un gallego que amaba y que fue siempre mi apoyo desde que llegué a este pais. Quedé sola y sin un hombro donde recostar mis penas.
    Hoy lo veo todo de distinto color, gracias a mis amigos, a mi familia que desde lejos me apoyaron.
    Hoy marcho sola por otro camino muy distinto del que llevaba junto a él.
    Un beso,

    Gracias por tu visita. Gracias por tus notitas.

    Siempre estaré aquí para lo que necesites. Eres mi amiga.

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Cada comentario florece y da sus frutos en el Tiempo de las Cerezas. ¡Aprovechá, es la temporada!