miércoles, 27 de abril de 2011

(Mi) Viaje a Itaca

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.


Konstantínos Kaváfis


Haberme encontrado hoy, en mi camino a Itaca, con este maravilloso poema, me regaló una profunda emoción, mil imágenes, sentimientos y sensaciones. No puedo decir más porque en sus líneas está todo dicho. Sólo queda compartirlo.

El video, la interpretación que más me gustó, por LLuis LLach.



No conocía a Kavafis ni a LLach. Cuánta belleza hay en el mundo...

Sigamos caminando.

jueves, 21 de abril de 2011

La senda sagrada del guerrero



Cuando miré dentro de mi corazón desgarrado, encontré fluyendo un río de sueños y una bondad permanente.

Los ojos inundados y el nudo en la garganta nunca devastaron ni estrangularon las ganas de bailar, de cantar y disfrutar de la música con el vértigo de emociones que me producen los recitales.

Nunca dejé de abrazar al saludar a mi gente.

Cuando abrí mi corazón vulnerado, surgió intacta un alma dispuesta a deslizarse por los relieves de belleza del mundo y de la buena gente; y de estremecerse ante cualquier pasión que sacuda mi espíritu.

Cuando hurgué en mi corazón alterado,  encontré mis sueños y fantasías de niña, tal como me habitaron y se fueron desarrollando al día de hoy. La piel de gallina en la pierna derecha que se activa ante el más sensible cruce de emociones, me dice que sigo siendo quien era en mi esencia mas pura... que todo lo bueno sigue estando ahí, que me acompaña y me protege.

Ví en un rincón de mi corazón desprotegido, un cúmulo de incalculables anécdotas y carcajadas con amigas. De situaciones  a las que buscábamos generarles un "absurdo" que las transformara en presente para reír, y en historia para contar.

Observé los momentos difíciles y la forma en que fuí creciendo con esa mezcla de aceptación, lucha activa y confianza en lo que vendrá. Los miré con ternura y revindiqué la forma en que los viví y atravesé.

Cuando contemplé mi ser desde un corazón ultrajado, hallé esa tristeza profunda que ya es parte de mi; pero que no cuestiona mis ganas. Más bien las estimula.

Por suerte seguían ahí el entusiasmo de aventurarme, los desafíos proyectados y la llave del "experimentá aquello que roce tus sueños" con amor y respeto, no importa como resulte.

Encontré conceptos y aprendizajes sellados a fuego. También aquellos que tuve que desterrar en el camino, pero que se transformaron en hito, y así pasaron a conformar nuevas impresiones o creencias sobre la vida.

Impulsó esa exploración un esfuerzo por  salir adelante a vivir más presente, quitando el corazón y la mente del pasado y del futuro cuando sentía paralizarme.

Redescubrí muchas ganas de transmitir y seguir aprendiendo. Un humor que no cesa, aun en momentos difíciles. Entonces recordé aquel día en que creí que nunca más volvería a sonreir, sin embargo al rato lo hice. Nada ni nadie me había quitado el dolor, pero alguien me había regalado una palabra... una sonrisa, y no la dejé pasar.

Cuando abrí aún más mi corazón, justo en el momento en el que hacia espasmos para cerrarse, encontré tranquilidad.

Entonces lo dejé abierto de par en par.

Y esa tranquilidad se hizo paz.

Confío en mí.

lunes, 11 de abril de 2011

No son diferentes, son únicos (por Cami Fiore)



Se dice que los locos dicen la verdad,
los locos dicen locuras, verdades en su mundo.
Crean una vida diferente a la cotidiana, 
es una sabiduría propia, que sin soportar hechos interiores o exteriores
ha tomado la inteligente solución de volverse loco.
Compenetrados y encerrados entre paredes se los ampara,
deliberan y deliran la razón bajo diferentes formas.
Están preparados para actuar sin pensar,
es por eso que no sabemos cuales son sus límites,
de alguna forma u otra nos piden ayuda, están solos.
Los locos no tienen la culpa, 
ellos reaccionan a estímulos 
fuera de su alcance emocional o físico, 
Su alrededor es quien lo provoca.
Abren caminos, que luego
los sabios recorrerán.
Es por eso que desconocemos
si la locura es o no lo mas sublime de la inteligencia.
(por Cami Fiore)

Me encantó lo que escribió Cami. 
Todos necesitamos aprender de la diferencia, porque en la locura siempre hay una carencia del amor que se expresa y necesita ser escuchada para recomponer el mundo.