jueves, 21 de abril de 2011

La senda sagrada del guerrero



Cuando miré dentro de mi corazón desgarrado, encontré fluyendo un río de sueños y una bondad permanente.

Los ojos inundados y el nudo en la garganta nunca devastaron ni estrangularon las ganas de bailar, de cantar y disfrutar de la música con el vértigo de emociones que me producen los recitales.

Nunca dejé de abrazar al saludar a mi gente.

Cuando abrí mi corazón vulnerado, surgió intacta un alma dispuesta a deslizarse por los relieves de belleza del mundo y de la buena gente; y de estremecerse ante cualquier pasión que sacuda mi espíritu.

Cuando hurgué en mi corazón alterado,  encontré mis sueños y fantasías de niña, tal como me habitaron y se fueron desarrollando al día de hoy. La piel de gallina en la pierna derecha que se activa ante el más sensible cruce de emociones, me dice que sigo siendo quien era en mi esencia mas pura... que todo lo bueno sigue estando ahí, que me acompaña y me protege.

Ví en un rincón de mi corazón desprotegido, un cúmulo de incalculables anécdotas y carcajadas con amigas. De situaciones  a las que buscábamos generarles un "absurdo" que las transformara en presente para reír, y en historia para contar.

Observé los momentos difíciles y la forma en que fuí creciendo con esa mezcla de aceptación, lucha activa y confianza en lo que vendrá. Los miré con ternura y revindiqué la forma en que los viví y atravesé.

Cuando contemplé mi ser desde un corazón ultrajado, hallé esa tristeza profunda que ya es parte de mi; pero que no cuestiona mis ganas. Más bien las estimula.

Por suerte seguían ahí el entusiasmo de aventurarme, los desafíos proyectados y la llave del "experimentá aquello que roce tus sueños" con amor y respeto, no importa como resulte.

Encontré conceptos y aprendizajes sellados a fuego. También aquellos que tuve que desterrar en el camino, pero que se transformaron en hito, y así pasaron a conformar nuevas impresiones o creencias sobre la vida.

Impulsó esa exploración un esfuerzo por  salir adelante a vivir más presente, quitando el corazón y la mente del pasado y del futuro cuando sentía paralizarme.

Redescubrí muchas ganas de transmitir y seguir aprendiendo. Un humor que no cesa, aun en momentos difíciles. Entonces recordé aquel día en que creí que nunca más volvería a sonreir, sin embargo al rato lo hice. Nada ni nadie me había quitado el dolor, pero alguien me había regalado una palabra... una sonrisa, y no la dejé pasar.

Cuando abrí aún más mi corazón, justo en el momento en el que hacia espasmos para cerrarse, encontré tranquilidad.

Entonces lo dejé abierto de par en par.

Y esa tranquilidad se hizo paz.

Confío en mí.

7 comentarios:

  1. es un escrito maravilloso lorena, lleno de calidez, emoción y esperanza

    y el encontrar tranquilidad con el corazón abierto (aunque a veces resulta un prodedimiento doloroso) no es poca cosa.

    bellísimo

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  2. "Cuando abrí aún más mi corazón, justo en el momento en el que hacia espasmos para cerrarse, encontré tranquilidad.
    Entonces lo dejé abierto de par en par.
    Y esa tranquilidad se hizo paz.
    Confío en mí"

    Leo todo el texto, pero me detengo en esto ultimo.
    y lo primero que hago es girar la cabeza y mirar por la ventana.
    años, fueron años, dificiles y muy, de tener un cuore lastimado en todo sentido, emocionalmente y tambien por temas de salud.
    y un dia, lo deje, que se abra, que sea libre, sin resentimientos, ni miedos, ya bastante habia tenido. lo deje, que tenga alas y vuelo propio.
    no me equivoque ni me arrepiento.
    el riesgo es aun mayor, pero el amor es el mas dulce de los dolores, aun poniendo todo en juego, los sentimientos en una bandeja, se que esta muy bien lo que hice. y mi corazon esta libre, con vuelo propio, en PAZ

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  3. Vir: gracias! es así, espero que contagie todas esas emociones. Besos!!

    Esteban: Te entiendo mucho, todo lo que decís es parte de este escrito también. Gracias por valorar este espacio siempre! besos

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  4. ¿Y qué pasa con la piel de gallina en la pierna izquierda? ¡Trabajemos en eso!

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  5. Sergio: linda incógnita me dejaste :) Besos y gracias por pasar!

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  6. Me perdí, me borré, me fui a otro lado y me encuentro con esto. Con este hermoso escrito.
    Qué decir, cuando lo leía me daban ganas de tenerte en frente y apretujarte toda, por favor! Rulos, preciosa, amiga linda, persona maravillosa, la vida te puso en mi camino (y menos más que un par de metros al costado porque si no te hubiera comido, jaja) y estoy feliz por eso. Por irme, volver y encontrar que seguís siendo linda por dentro... Mejor no sigo, ahora soy un tipo casado (aunque no castrado, jaja)
    Te mando un besote de Wellapon para cada rulo divino de esa cabellera, ojos huracanados.

    Andrés

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  7. Andres: Gracias!! qué lindo lo que decís. No sé por qué pero no me aparecieron las últimas actualizaciones de tu blog. Hoy me di cuenta que habías dejado algún rastro por allí y te estuve leyendo.
    Gracias por saber ver y valorar mi alma!. Gracias por tu humor también.
    Espero verte pronto. besos!!

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