viernes, 26 de agosto de 2011

Paris, je t'aime

Desde que ví "Medianoche en París", tenía pendiente decir:

- Que Woody Allen no deja de sorprenderme y de maravillarme con su inteligente estilo. Que conoce la afectividad humana como pocos, y que sabe mostrarla como nadie.
- Que el pasado siempre es mejor, visto desde el presente.
- Que los encuentros entre las personas se dan en variadas y distintas intersecciones de sus deseos, sueños, miedos, potencialidades y carencias. Y de eso hay tantas combinaciones como fracasos posibles.
- Que el amor nos constituye y nos atraviesa. Que es el sentimiento más hermoso, si se vive con la necesaria nobleza, y la voluntad que surge del valorarlo.
- Que por esas falacias casi universales de la mente, siempre queremos estar en otro tiempo (en el paraíso perdido en el cual nunca estuvimos), cuando lo único que tenemos es el presente, y lo posible que hay en él

(Cuánto cuesta, a muchos, abandonar el pensamiento mágico...)


Que París es una ciudad encantadora y romántica, y que algún día la voy a conocer.


Que desde muy chica suelo experimentar la magia en todas las cosas.


martes, 23 de agosto de 2011

sábado, 20 de agosto de 2011

El verdadero DRAMA

Una semana muy Erasure me trajo hasta revivir "Drama"!.

Encontré en este video (y letra de la canción) una gran metáfora sobre lo que constituye al más estructural y persistente problema (desafío) de nuestras vidas.

No hay liberación posible sino se lo atraviesa.

Someterse o rebelarse son caminos siniestros: nos dejan en el mismo lugar y con más carga negativa.

Intentar ser salvados por otro nos hunde en su huella (y entonces el drama ya es tragedia).


Atravesarlo es otra cosa... sólo el que emprendió ese camino sabe de lo que se trata.


Más que culpables, SOMOS RESPONSABLES.




Hagas lo que hagas, hagan lo que te hagan.

Sos el único responsable
(por reconstruir tu vida).

Podes ser libre de un montón de situaciones y personas, pero sino rompes las cadenas que te atan desde el origen, condicionando y rigidizando tu alma, nunca vas a experimentar la verdadera libertad y felicidad.

La huida de uno mismo es una prisión sempiterna y omnipresente.

Buscá ahí, en las coordenadas del amor que se trazaron en tu infancia.