domingo, 23 de septiembre de 2012

Lo que más me gusta de la Primavera ...

... Es darme cuenta que, más allá de lo que esté viviendo cada uno, a todos nos gusta renacer...

viernes, 17 de agosto de 2012

Todo está en el origen

Alguna vez reflexioné y compartí::

Las pérdidas nos modifican para siempre.
Se vuelven siniestras cuando parecen la constante en nuestras vidas.
Y uno no tiene más remedio que surgir y resurgir de esas ausencias...
... una y otra vez;
hasta verle la cara al Único y Primordial, al Verdadero Fantasma...
... perdonarlo, amarlo incondicionalmente, y dejarlo ir.

Porque somos nosotros los que debemos "abandonarlo". Ciertas pérdidas nos recuerdan que hay que soltar a "Ese" para que otros puedan quedarse.

La repetición nos hace responsables, de esa insistencia emocional que hace destino trágico.




domingo, 24 de junio de 2012

Mar (de fondo)

Soñaba con conocer otros mares.

La felicidad no podría ser azarosa. Estaría allí, donde pudiera encontrarla, donde pudiera vivirla. Su modo de estar en el mundo tendría mucho que ver. La travesía estaría llena de transformaciones y eso, más de las veces, duele.

Llegó más rápido de lo que debió, aunque el viaje le había parecido eterno y nada grato. "Las cosas buenas bien valen los sacrificios y las postergaciones", pensó. Y sintió que estaba ganando la batalla.

Ese mar parecía azul y transparente. Lo era. Cuando comenzó a adentrarse en él pudo ver que, además de bello, era el hábitat de siniestros tiburones blancos. Sí, tiburones blancos. Parecían menos agresivos; pero en el fondo todos sabemos que responden a su naturaleza tanto como aquellos más comunes, identificables por su color oscuro.

Eran intimidantes, más que nada, por su capacidad de camuflarse en las transparentes aguas con fondo de arenas blancas. Lo más inquietante eran las dudas que avasallaban su ser... tan fuertes como el miedo, tan parecidas al terror. Por momentos creaban la ilusión de que podrían ser inofensivos y, que ese temor al verlos, no hacía más que mostrar un miedo interno que se había apoderado de criaturas inocentes para mostrarse externo. (Y seguramente, en gran parte, de eso se trataba).

Por un tiempo, tan largo como necesario, se acostumbró - y hasta necesito - de la adrenalina y el paraíso re-encontrado de ese lugar. Era ese mismo mar en el que solía navegar y naufragar desde la niñez, aunque parecía más hermoso, o muy diferente.

Con el tiempo, ya no fué posible nadar, ni navegar. Ni siquiera naufragar. Supo que un movimiento más en falso (ser) podía volver a significar la muerte. Entonces creyó que lo había conocido todo, y que sus luchas lo habían llevado a ese destino, que sería el mejor.
(Quién sabe... La incertidumbre nos acompañará hasta el final. Mientras tanto, todo seguirá siendo punto y aparte).

Un tercer ojo, el de la sabiduría trascendental, miraba la escena desde arriba. Sabía que cuando tuviera la decisión, el mar transparente, sin peces, cálido y plácido - ese que siempre había deseado como un oasis en el tirano desierto de sus repeticiones - realmente existía. Había que estar dispuesto a verlo para encontrarlo. Lo entendió esa vez que logró poner los pies en otras aguas, y pudo ver su propio reflejo... igual a la vez que distinto. Porque los tibruones blancos, también, son parte de su escencia, y ahora sólo dependía de sí mismo.

La ilusión que lo capturaba se disolvió, y pasó a otra cosa. Esta vez sí, pasó a otra cosa.

(Y eso es mucha más, con mucho menos, que seguir librando las mismas batallas).


(el texto no refiere a la película The Truman Show, pero se asocia).


sábado, 25 de febrero de 2012

La invención de uno mismo




La misión personal es aquella que nos hace sentir que estamos expresando nuestra particular forma de tramitar el legado familiar, desplegando nuestra escencia; mientras embellecemos nuestra vida y la de otros.

El corazón se reconforta, y sentimos que hay correspondencia entre nosotros y el mundo desde lo constructivo. Hallarla es sentir que el pasado no pesa y el futuro no asusta.

Lo que ya estaba antes de que nacierámos, el pasado que transitamos y que por momentos sentimos que "nos transitó", puede ser integrado en un presente que proyecte hacia el exterior aquello que sabemos hacer mejor y que es bueno para todos.

Muchas veces hay que desarrollar un tarea adquirida para encontrarnos con esa experiencia, quizás difícil y hasta traumática,  que nos enfrente a la oportunidad de descubrir y desplegar nuestro talento personal: para vivir, amar y trabajar.


La invención de Hugo Cabret, es una delicia cinematográfica. Haberla disfrutado con mi sobrino, es una de las delicias de mi vida.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Mociones

Una llave colgante que se mueve sola, se acelera cuando me acerco.
Un halo místico permanente.
Un secreto revelado desde siempre.
Un amor tan fuerte como el dolor de las pérdidas.
La atracción de la belleza.
El relieve encantador de la angustia.
La admiración por la propia valentía.
El gusto por lo diferente.
Las cosas que nunca están dadas.
Lo que siempre merece ser valorado y cuidado.
Nada es seguro, nada.
Todo es incierto, todo.
Las decisiones importantes siempre latentes y siempre ejecutadas.
El vértigo de lo rotundo.
La adrenalina de la pasión.
La locura tan cerca. Lo maravilloso de la locura.
La hipersensibilidad para captar lo tremendo de la vida, sin pedirle nada a cambio.
La música profundizando la propia existencia y cableando a tierra  existencia y deseo.
El grito de la verdad, siempre es más fuerte.
La verdad nunca velada. Las agallas que hay que tener para mostrarla y vivenciarla.
Ir al frente más allá de las propias limitaciones. Gran legado familiar, el más importante.
Construir aún con los fantasmas de la destrucción: sólo para valientes y aguerridos.
Claramente, no me gusta la gente tibia.
La plasticidad de rodearse de gente diversa. Salir y entrar sin perderse.
Lo especial de lo único.
La sabiduría detrás de lo juzgado.
El ave fénix que nunca cesa de renacer.

sábado, 21 de enero de 2012

FEEL



"Un padre le enseñaba a su hijo a tener valor y a superar el miedo; entonces le pidió que se anime a saltar, que él lo agarraría antes de caer. El niño lo hizo y cuando el padre lo sujetó entre sus brazos sintió mucho amor... y cuando no lo hizo sintió algo mucho más fuerte... la vida misma"